Por todo ello, tienen que ser también los primeros en ponderar la función que cumplen estos organismos. Diversos trabajos de campo han demostrado que los ciudadanos mejor informados sobre el modo en el que se invierten sus impuestos son los más convencidos a la hora de pagarlos.
Los contribuyentes tienen derecho a saber si su dinero se gestiona de forma correcta y de acuerdo a lo estipulado por la ley, pero eso no es todo. Además, tienen derecho a saber si a la hora de ejecutar los servicios, el sector público actúa de manera eficiente, con los menores costes posibles, con toda la calidad exigible y con la necesaria transparencia. Es decir, que entre varias opciones posibles, elige siempre la mejor desde el punto de vista del valor y el precio.
Las relaciones con la opinión pública, sin embargo, han chocado siempre con un muro difícil de franquear. La terminología altamente especializada y el estilo que utilizan las entidades fiscalizadoras en general y el propio TVCP a la hora de redactar los informes, provoca que éstos alcancen una repercusión mucho menor de la que cabría esperar por su interés.
Es digno de reseñar el esfuerzo realizado en este sentido por los distintos órganos de control externo, algo que se concreta en varios ejemplos prácticos. Uno de ellos ha sido la decisión de promover la revista Auditoría Pública. También la redacción de los informes se ha simplificado y mejorado con el tiempo. Desde hace algunos años, estos documentos intentan conjugar la necesaria precisión de sus términos con las deseables dosis de vocación didáctica, pero aún queda camino por recorrer.
Los medios de comunicación desempeñan un papel fundamental cuando se trata de trasladar a la sociedad los resultados de los trabajos del Tribunal. Pocos ciudadanos leen los boletines oficiales para encontrar un informe elaborado por los órganos de control externo. Por el contrario, son muchos más los que se enteran de la labor de estos organismos al leer en el periódico, oír en la radio o ver en la TV las conclusiones de una determinada investigación.
Es necesaria, pues, una mayor colaboración entre los órganos de control externo y los distintos medios de comunicación. Esto exige un importante esfuerzo para ambos colectivos de profesionales. Los primeros necesitan mayor concreción a la hora de explicar sus conclusiones y los segundos una dedicación mas específica, para poder traducir al lenguaje de los medios y de opinión pública los resultados de la gestión de los organismos públicos |